viernes, 11 de abril de 2008

Flan de Dulce de Leche (El Mega Flan)




Ingredientes:
Para 8-10 porciones

200 grs. de Dulce de Leche Repostero
100 grs. de Azúcar
10 Huevos
1 lt de Leche
Para el caramelo:
200 grs. de azúcar al fuego bajo, en una sartén, hasta que se funda y se genere el caramelo.

Procedimiento:

Poner la leche al fuego, en mínimo, controlando que no hierva.

Mezclar el Dulce de Leche con el azúcar, batiendo hasta unificar ambos ingredientes.
Agregar los 4 huevos batiendo, a la preparación anterior. Una vez que se hayan incorporado perfectamente, agregamos el resto de los huevos.

Cuando la leche este a punto de hervir (no que hierva, que alcance unos 90°C aprox.) la retiramos del fuego y la incorporamos a la mezcla original, batiendo

Colocamos el flan en el molde donde vamos a cocinarlo, previamente cubierto con el caramelo, en una fuente con agua por la mitad y lo ponemos en el horno a temperatura media. Calculemos unos 40 o 50 min.
Esta técnica que todos llaman erróneamente “baño María” se denomina “Pocheado Invertido”.


Hago esta salvedad para que la gente que no pertenece al rubro gastronómico cuando agarre un libro de cocina no lo suelte derrotado porque no entiende la terminología, esa es la manera correcta de explicar el método de cocción. El “baño María” es cuando colocamos un recipiente con agua a fuego directo, y sobre este el que contiene el elemento a calentar.

Para terminar el plato si quieren sorprender a alguien o simplemente esmerarse en la presentación podemos:
Salsa: Calentar crema, unos 200 cm3. Una vez que levante temperatura incorporamos 100 grs. de dulce de leche y mezclamos con batidor para que se fundan y unifiquen
Agregamos unas almendras y/o nueces, enteras o picadas (libre albedrío aquí) y una cucharada de crema montada, o una bocha de algún helado que Uds. prefieran.
Si tienen menta, pues venga también. (La que esta en la foto es una menta de mi propiedad, que viene de un pequeño brote que le hurté a Manú de su cantero)



Que lo disfruten, tanto como nosotros lo hicimos.

Mi amigo Nico Awstin


Mi amigo Nicolás Awstin. (Y su receta del Mega Flan de Dulce de Leche)

Queridos amigos y seguidores de este blog, hoy inauguramos aquí la sección “Ilustres desconocidos de la gastronomía”, que a su vez también fue uno de los motivos por los cuales comencé este Web site.
Decimos “desconocidos” por aquí conocerán a las personas que no salen en la TV ni en las revistas del medio, que la gente que no vive este rubro desde adentro nunca se enterará de su existencia, a menos que visiten este sitio.
Son aquellos que por diferentes razones sudan la camiseta de una u otra forma; que por distintos motivos, todos ellos válidos, recalaron en esta profesión. Algunos casi sin proponérselo, pero ya están en este baile, y créanme que bailan.
Ellos son Chefs (Jefes de cocina que no dejan de ser cocineros), cocineros, pasteleros, ayudantes y bacheros; bartenders, Maître (jefes de salón que no dejan de ser mozos), mozos/camareros y comises (aspirantes que algún día serán también mozos/camareros)

Hoy voy a contarles de mi amigo Nicolás, que dicho sea de paso hace muy poco que lo considero como tal, quizás porque también hace muy poco que lo conozco.
Nicolás entra en esa clase de personas que cuando uno se las cruza en la vida dice “que tipo raro”, pero entra en otra categoría aún mas importante, la de “un buen tipo”.
Es una buena persona, no porque lo diga yo, es su naturaleza.
Es un pibe raro porque no siempre se muestra tal cual es, seguramente como un mecanismo de defensa.
Es un tipo curtido por la vida, no le debe haber pasado nada extraordinario como a cualquiera de nosotros, pero esta curtido, y vaya como!
Y sabe tan bien lo que esta mal, que cuando lo hace es imposible objetarle algo, porque nunca jamás pone en riesgo a nadie mas que el, y no arrastra a nadie a seguirlo.

Es una clara definición de “vivir hoy y ahora, mañana no sabes que puede pasar”
El acciona siempre de buena fé, y eso lo hace inimputable, haga lo que haga. Va por la vida libre de culpa y cargo, viaja siempre liviano con su pantalón de gimnasia y su gorra (le conozco 2, una se la pedí de regalo) por la vida…

Me estaba yendo por las ramas, el punto es que Nico también es pastelero, de los que aún no cursaron la carrera, pero aprendió desde cero, desde la posición mas sacrificada que tiene la cocina que es la bacha, donde todo pasa mugriento y lleno de pecados; y sale limpia como agua del deshielo (aprovechando el paralelismo ya que estamos en Ushuaia)

Entro un día en la bacha de Chez Manu (desconozco los motivos), y luego de 8 meses de irse último (2.30 AM aproximadamente) no se que le vieron, que comenzaron a enseñarle como se hacían las entradas (o entrantes)
No se con exactitud cuando y porque fue que paso a la pastelería, y mal o bien aprendió la carta completa (les recuerdo, restaurante francés en plena temporada alta de turismo) y sus mecanismos. Sin duda que hizo agua varios días, hasta que comenzó a trabajar como un pastelero hecho y derecho, pero el tipo llego ahí y se quedo firme, como rulo de estatua (le encanta cuando hago comparaciones de este tipo)

Y ahí lo conocí yo, aunque es un compañero bien dispuesto a la hora de colaborar con lo que sea en el sector “calientes” (los platos principales)

Si tenemos una mesa grande de varios comensales, Nico siempre está preguntando si hay que hacer alguna “quenelle” o colocar algún puré y/o guarnición.

Ojo que no es tampoco un cervatillo que corre libremente por la pradera en busca de pastos jóvenes para dormir una siesta… Personalmente creo que Nico irá directamente al infierno, sin escala alguna, como la mayoría de nosotros (me incluyo sin dudarlo)
Alberto Nicolás Awstin tiene una marcada y profunda debilidad por el Fernet; y, creo, en menor medida por la cerveza. La noche lo tienta, lo desafía; y el que es muy cojonudo, siempre da batalla. Ha ganado varias veces…

Por un vaso de Fernet es capaz de cortarte las manos con una cuchara, o lo que es peor, cortarse sus propias manos. Cuentan la leyenda que una vez (o varias veces) se clavó 11 al hilo, uno atrás del otro como botón de camisa (decía mi viejo). Si señor, once! Ni uno mas, ni uno menos.
Cuando hacemos turno cortado (mañana y tarde) de cuando en cuando se autodetermina un franco, no es joda tomarse medio litro de fernet, acostarse a las 8 AM desorientado y perdido, con la cabeza totalmente dominada por aquella gloriosa ingesta; y tener que presentarte a las 11.30.
Pero el tipo a la tarde, a conciencia, entra un par de horas antes y cuando empieza el despacho tiene toda su mise en place en condiciones y no le falta ningún postre.
”¿Qué paso Nico?” (le pregunto cuando lo veo a la tarde, luego de su ausencia matutina)
”Sin cabeza” responde elocuentemente, acompañado por una imagen de destrozo interno que se deja deducir por su cara, mientras se acomoda su gorra.
Eso es lo que lo hace inimputable, el hecho de que vaya antes de su horario a enmendar la cagada consumada. Otro en su lugar ni aporta, y llega al turno tarde con una excusa de dolencia física o alguna pavada similar.
A favor de el, para que no piensen que disfruto defenestrarlo (aunque si lo disfruto) digo que no siempre se “auto franquea”, llega como puede y se la aguanta como hombre que es (o al menos eso dice)

Nicolás es un tipo íntegro, muy zorro, observador y siempre sabe como y donde pararse; también sabe cuando tocar retirada. Es reservado en muchas de sus cosas, y eso lo hace todo un caballero.
Demás esta que diga que es muy divertido, y que me ha hecho llorar de la risa.
Tiene códigos, y generamos a su vez nuestro propio código.



El flaco merece todo mi respeto, se lo ha ganado con su proceder.
En breves comienza sus estudios en una escuela de cocina en Capital Federal, donde seguramente dejará también su huella. Le va a ir bien, sabe que necesita ese papel que acredite sus conocimientos para poder seguir en este rubro.

Nico es mi amigo, uno de los mas nuevos que me regalo mi profesión (y Ushuaia)
Hace las cosas con buena leche. Es un buen tipo, ya lo mencioné antes; y yo lo aprecio por como se abre camino sin resentimientos.
Pasamos la Navidad 2007 y la víspera del Año Nuevo 2008 y cuando brindamos, para mis adentros pedí que le vaya bien; muy bien. Se lo merece.

Aquí va de nuevo mi copa por este gran tipo, gran compañero, y dentro de poco, gran pastelero.

Disfruten del flan que esta a continuación, es fácil y vale la pena cada bocado.

Los saludo yo, desde El Fin del Mundo, en este paraíso que se llama Ushuaia.
Con afecto, como siempre.
EL VASCO ARISTIZÁBAL

El Postre de Semana Santa


Queso crottin con dulce de membrillo; biscotti de almendras y arrope de tuna.

Queso Crottin (*) 1/2 Kg. (hoy por hoy, se consigue en cualquier quesería)
Dulce de Membrillo en pasta 400 grs.

Arrope de tuna o chañar, 3 cdas
Biscotti de Almendras:
Harina 0000 200 grs.
Polenta 100 grs.
Azúcar Impalpable 300 grs.
Huevos 3 unidades
Almendras picadas y tostadas 200 grs.
Polvo para hornear 1 cdita
Semillas de Anís 1 cda

Mezclamos harina, polvo de hornear y la polenta junto con las semillas de anís y el azúcar impalpable. Agregamos los huevos de a uno y amasamos muy poco la masa. Armamos un bollo grande y disponemos en una placa para horno, previamente untada en manteca. Cocinamos a temperatura media durante 30 minutos. Dejamos enfriar, y cortamos tajadas largas y finas. Armamos el plato cortando porciones de tamaño similar del queso y del dulce, salseamos con el arrope y decoramos con la tajada de biscotti

Sugiero acompañar el plato principal y el postre con un vino blanco Semillón, en lo posible Cosecha 2004.

(*) Crottin: Queso elaborado de leche entera pasteurizada de cabra, originario de la región de Chavignol (Francia). Su pasta es blanca, lisa y fina, posee cobertura de hongos. De sabor suave y cremoso cuando el queso es joven, transformándose en seco y fuerte cuando está maduro. Posee un aroma caprino muy ligero. El período apto para consumo es de hasta 4 meses desde la fecha de elaboración.

Menu Semana Santa, El Principal



Plato principal: Salmón Rosado Grilleé, Salsa de Almendras y Xerez; Zapallo Anco al Aceto.
Salmón Rosado, una porción de 200 gramos por persona
Harina c/n
Sal y Pimienta c/n
Aceite de Oliva c/n
Calentamos la grilla (o plancha) y pincelamos con Oliva, justo antes de este momento, pasamos los filet de Salmón por harina, para extraer la humedad superficial y obtener un dorado parejo de la pieza. Dorar por ambos lados cuidando que no se pegue a la grilla (debemos mantenerla humectada con aceite de oliva)
Terminar la cocción de la pieza en el horno, por espacio de 5 ó 7 minutos por lado. Salpimentar

Salsa:
Almendras peladas y enteras 20 grs.
Xerez 100 cc
Jugo de Limón de 1/2 unidad
Ralladura de piel de limón, 1 unidad
Sal y Pimienta
Manteca fría en cubos 2 cdas.

Reducir el Xerez a la mitad de su volumen inicial, junto con el jugo de limón y la ralladura de la piel del mismo
Almendras; picamos groseramente (queremos sentir la textura crujiente) y tostamos en una sartén (sin materia grasa), luego las incorporamos a la salsa. Una vez lograda la reducción de la misma, sumamos la manteca fría en cubos (fuera del fuego) para "montar" la salsa, es decir, brindarle untuosidad y brillo mediante movimientos circulares, o con ayuda de un batidor de alambres. Decoramos la salsa con perejeil picado bien fino, o ciboulette en mismas condiciones.

Guarnición:
Zapallo Anco con piel 1/4
Aceto Balsámico 30 cc
Miel 2 cdas
Manteca 2 cdas
Aceite de Oliva 2 cdas

Cortamos el zapallo anco en cubos medianos, doramos levemente en el aceite de oliva junto a la manteca durante 10 minutos a fuego medio. Salpimentamos y agregamos el Aceto Balsámico y la miel. Cocinamos hasta que quede casi seca la preparación, pero corrediza.

Emplatado: En el centro del plato disponemos los cubos de zapallo anco, encima de este el filet de Salmón y salseamos por encima de nuestro pescado y alrededor de nuestros productos.

Tip: Cocinamos un pimiento rojo directo sobre el fuego, hasta carbonizarlo. Pasamos por el agua fría y se desprenderá la piel inmediatamente. Limpiamos de semillas, y procesamos la pulpa junto a una taza de de aceite. Usamos este aceite de morrón para decorar nuestro plato.

sábado, 22 de marzo de 2008

Menú de Semana Santa, una opción diferente



Buenas tardes mis amigos, aqui les muestro un menú para Semana Santa algo diferente.
Para salir de esa tarta de atún y/o merluza, del filet arrollado con jugo de limón etc etc.
Para que se animen y prueben, y le pongan también su toque, porque de eso se trata, de animarse a hacer algo diferente.


Menú de Vigilia, para semana santa.
Una propuesta diferente

Entrada:
Pinchos de Langostinos Marinados
Langostinos limpios y pelados (solo con la cola) 3 unidades por persona
Preparar en un bowl una marinada con:
Aceite de Oliva, 5 cdas
Jengibre Fresco, 1 cda
Lima, piel rallada y jugo de 1 unidad
Hojas de Cilantro, una taza pequeña (en su defecto perejil)
Hojas de Eneldo, 1/2 taza
Ajo, 1 diente ecrassé ó en camisa (*)

(*) Significa machacar un diente con la hoja del cuchillo, introducirlo con cáscara y facilitando así que libere su perfume, y poder retirarlo sin problemas de la marinadaSal y pimienta, a gusto
Aparte, preparamos el jugo de una lima para la cocción de los langostinos.

Sumergimos los langostinos en dicha marinada durante, al menos 45 minutos. Filtramos los elementos sólidos de la marinada con un colador, para aprovechar el aceite de oliva que ha quedado saborizado. En una sartén caliente, ponemos 3 cucharadas del aceite resultante de la marinada, y cocinamos los mariscos 3 o 4 minutos por lado, para preservar así el punto exacto de cocción. Una vez que los damos vuelta, agregamos el jugo de lima.

Presentación: Disponemos los langostinos pinchados en un tenedor, sobre una fuente de cerámica. Salseamos con el jugo resultante de la cocción y decoramos con hojas de berro, cilantro o perejil.

Tip: Resulta ideal acompañar esta entrada con una cerveza roja del tipo Red Ale o una negra del estilo Stout.

martes, 18 de marzo de 2008

Menú Degustación de Año Nuevo, Paso III

Lomo en salsa de morillas y típica guarnición de Manú

La carne de vaca es adorada o criticada, por todo el mundo, tiene sus fieles y sus detractores (por razones varias ambos)
Personalmente considero que esta carne cansa nuestro paladar, como que lo satura. Pero cuando no comemos por un tiempo prolongado sentimos esa necesidad de comer carne que nos hace sentir como Alex el león de la película Madagascar.

Es necesario y esta comprobado que es necesario ingerir una cierta dosis de esta carne ROJA por mas pequeña que sea, combinado con ácido fólico para poder estar ten points (diría mi amigo el Mono Maxi Ortiz) con nuestro sistema inmunológico.

Resumiendo y para no entrar en discusiones, prefiero en Entrecôte o bien llamado Ojo de Bife versus un corte de lomo (magro y casi sin onda)
Pero en este caso vamos con el lomo de la vaca, el corte con menos actividad dentro del vacuno mientras esta con vida, y por ende mas tierno.
Cortamos una linda porción de lomo, de unos 200 grs. en crudo (o un poco mas si UD prefiere mas grande) y lo sellamos (dorarlo a fuego fuerte, superficialmente a fin de que se concentren los jugos de la carne) de ambos lados y su circunferencia en materia grasa (si estamos en condiciones de elegir, aceite de oliva extra virgen)
Dejamos reposar hasta que tengamos el resto del plato y hallamos decidido en que punto de cocción vamos a comerlo.

La vedette, la salsa de hongos morillas.

Las morillas son un hongo que, en este caso, proviene de Bariloche. Créanme, son bellísimos, tienen una forma tipo bellota, proviene de la familia de las confieras y el kilo de estos honguillos ronda los $900 pesos, así de simple…

Las adquirimos deshidratadas, por eso las lavamos rápidamente bajo el chorro del agua fría para eliminar alguna impureza de origen y procedemos a rehidartarlas.
Sumergimos en agua tibia (no mas de 30°C) y dejamos allí por un par de horas (exactamente 2 horas). Luego las escurrimos en un colador chino y recuperamos ese liquido ahora marrón con dejos brillantes, como con reflejos amarillos.
Cortamos el hongo en la forma que queremos; transversal, longitudinal y luego nuevamente transversal…como quieran uds.
Procedemos a saltear los hongos en una sartén de teflón, con una poco de aceite de oliva y un poco de manteca (aportará un buen sabor)
Es necesario que el fuego este alto al principio y luego lo bajen, para que el salteado prolongado no queme los hongos y logremos una caramelización (reacción de Maillard que en otra entrada detallaremos) que marcará la diferencia entre una salsa y una gran salsa.
Agregamos al salteado un diente de ajo ecrassé (tambien se dice "ajo en camisa", el diente de ajo aplastado con el cuchillo, para que suelte sabor/aroma y sea facil de retirar de la preparación) y un trozo de hoja de laurel, salpimentamos en este momento.

Al cabo de unos minutos el olor a bosque invadirá nuestras narices y nos transportará (si nos proponemos y cerramos los ojos unos segundos) a algún lugar que nuestra mente asocie. A algún lugar nos llevará, se los aseguro.

Procedemos entonces a desglasar (levantar esa caramelizacion que logramos y devolverla al medio liquido de la salsa) con cognac preferentemente, cuidando que nuestra preparación no se encienda. Para esto debemos hacerlo fuera del fuego, y a su vez nos sirve de precaución para la cara.
Agregamos aquí el agua en el cual rehidratamos los hongos y dejamos reducir a fuego lento unos minutos mas cuidando que siempre nos quede liquido en la preparación.
Rectificamos o no la sazón de nuestra salsa
Retiramos el ajo y el laurel, y espesamos la preparación con roux (método de ligazón que se confecciona con partes iguales de manteca y harina)
(NOTA: Prometo detallar en una sola entrada, todos estos términos específicos que estoy utilizando)

Y tenemos aquí una simple salsa. Digo simple porque no lleva grandes ingredientes, el secreto aquí es respetar los pasos y los tiempos de cada uno de ellos.
El valor agregado de este producto final es la paciencia de quien la realiza, además de la delicadeza del producto en si.
El punto es aplicar la técnica adecuada, sumado a la paciencia y realizar cada paso a conciencia.
Así obtendremos esta salsa que para mi es inigualable a la hora de acompañar carnes rojas. Yo la serviría con un lomo de ciervo por ejemplo…

Observaran que repetiré hasta el hartazgo la palabra simple en varias preparaciones o recetas, porque la cocina es eso, simple y paciente. No podemos ni debemos hacer las cosas a las apuradas, no conseguiremos un producto final realmente bueno,
Los ingleses dicen “Shit in, shit out”, o sea que si no usamos productos de calidad y procedimientos correctos, lo que resultara de nuestra preparación es eso, “SHIT”

Las guarniciones de Manú
Aquí volvemos al concepto de simple, pero sabroso. Ya tenemos el lomo y la preciosa salsa de morillas, para hacer una guarnición extravagante que nos robara protagonismo a nuestras predilectas y adoradas morillas? No tiene sentido
Y Manu eso lo sabe, de sobra. Y lo aplica a diario.
Guarnición I, gratin de papas: Papas cortadas tipo españolas, finas de no mas de 5 mm (1/2 cm.) acomodadas elegantemente en una fuente para horno, rociadas con una mezcla de crema y leche (3/4y ¼ respectivamente), sal gruesa, pimienta de molinillo y un poco de mi amado tomillo (solo las hojitas) y tapamos con papel de aluminio.
Cocinamos unos 15 mins, si quieren dorarlo un poco mas sin el papel no hay problema. Luego dejamos enfriar y regeneraremos en el horno, ya cortado con la forma definitiva que ira a nuestro plato

guarnición II, tomates Cherrys confit.
Sartén a fuego bajo. Tomates cherrys bien limpios y firmes, fresquitos y mimados mientras los lavamos uno por uno.
Pizca de sal gruesa, y pizca de azúcar. No olvidar un par de vueltas de pimienta de molinillo. Una ramita de romero fresco y un par de ajos ecrassé. Dejamos tomar un poco de temperatura y agregamos 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, y vamos cocinando a fuego muy bajo por unos 45 minutos. Puede que sea mucho, pero el resultado vale la pena, ya lo verán si lo hacen.


guarnición III: Zanahorias Babys de la huerta de Manú
La única diferencia entre estas zanahorias y las que UD pueda conseguir, es que el francés le dedico 2 años de sus tardes a estos vegetales miniatura hasta que consiguieron color y tamaño optimo. Los regó, los cuido de la nieve y hasta seguro que les hablo mas de una vez…
Lo único que hice yo fue pelarlos con el filo del cuchillo (son tiernos, realmente tiernos) y blanquearlos.

Una porción de un cremoso gratin de papas, unos cuantos tomates cherrys confit (y unas gotas del aceite de la cocción) y 2 o 3 zanahorias, y es la guarnición ideal para un súper plato.
Terminamos con un poco de ciboulette (obvio que también de la huerta) y tenemos un gran plato a partir de técnicas que cualquier cocinero aprendió en su carrera y/o escuela.
Quieren darle un poco mas de vuelo? Corten batatas bien finas, si es con mandolina mejor aun. Fríanlas y obtendremos un crocante chip de batata, que aportara una textura mas a nuestro plato.
Se me hace agua la boca, los dejo volar y también imaginar… Yo me voy a trabajar.

Un saludo a todos quienes lean, desde El Fin del Mundo, Ushuaia, Tierra del Fuego.

El Vasco Aristizabal

Menú degustación de Año Nuevo, Paso II

Ostras en gelatina de Mar, Centolla Natural, Coulis de Albahaca y flor de Salvia

En esta nueva entrada apelo nuevamente a su imaginación, para aquellos que son del rubro gastronómico y para aquellos que son ajenos; es decir, lo ven de una forma mas amateur.
Este paso es quizás, el más sofisticado del menú, sin desmerecer a los otros. Pongamos que es el más novedoso.
Todos alguna vez hemos visto una copa de Cocktail, la que ha sido (a mi humilde entender) mal llamada localmente copa de martini . Y me detengo un instante aquí para hacer esta salvedad: en la mal llamada copa de martín, se sirven a su vez otros cocktails, infinidad de ellos. Claro que se hizo mundialmente famosa por la mezcla de vermouth dry + Gin. Y el mismo problema poseen los vasos de whisky y las copas de champagne; se llaman vaso OLD FASHIONED y copa FLAUTA respectivamente.

Hecha la salvedad, prosigo contando:Esta copa tiene forma de triangulo equilátero, en el fondo se encontraba una hermosa ostra patagónica; carnosa, corpulenta, fresca y con ese olor a inconfundible a mar, al agua de mar que te carga el cuerpo de yodo y energías desconocidas cuando uno la ingiere… Al menos a mi me sucede eso, me invade la sensación de que todo el mar, con su fuerza y temperamento entra por mi boca y luego reparte esa especia de carga positiva por mi estomago.Esta bella ostra es cubierta por una gelatina de mar. Uds. se preguntaran que es exactamente esto? Se realiza de la siguiente manera: Se confecciona un fumet de poisson (caldo o fondo de pescado), usando en este caso el esqueleto de un abadejo (pescado magro, de carne blanca y firme que tiene forma como de serpiente para que se lo imaginen. Es de la familia del congrio, y es famoso también por los cachetes que posee)
En resumidas cuentas, el objetivo de un fumet (y de cualquier fondo) es extraer el colágeno del esqueleto del pescado (y su sabor), agregarle un poco de sabor con una guarnición aromática (zanahoria, cebolla, apio y ajo, mas algunas hierbas) y al agregarle agua generar un fondo de cocción que aportara, además de la gelatina, un definido sabor a pescado. Este caldo se lleva a reducción varias horas y genera una concentración de sabores. Filtramos, y obtendremos un liquido con las características antes mencionadas, mas una textura gelatinosa.
De todos modos, para que solidifique se le agrega un poco de gelatina sin sabor y el agua que soltaron las ostras al abrirlas. Es fundamental recuperar este liquido (según Manu es “ORO LIQUIDO!” pero con su tono "frantellano" seria OGGGO LIQUIDOO) pues acercara a la gelatina al sabor de mar que buscamos. Obviamente agregamos un poco de pimienta y con esta preparación cubrimos la ostra, refrigeramos en heladera (No freezer)
Una vez que obtuvimos la rigidez correspondiente de la gelatina, agregamos pulpa de centolla natural.Tan natural como la entrega nuestro proveedor Martín, fresca y sin congelar, con una cocción rápida en agua de mar (si no me equivoco es el único que utiliza este método aquí en Ushuaia, los demás la cocinan con agua dulce) Formamos una quenelle (especie de pelotita de rugby miniatura obtenida al utilizar 2 cucharas soperas para dar forma) y sobre nuestra quenelle o quenefa, agregamos una patita entera de nuestra querida y emblemática centolla fueguina. Rociamos la preparación con un fresco coulis de albahaca (hojas de esta hierba, blanqueadas y procesadas junto con aceite de oliva hasta formar una emulsión)
Y terminando esta maravilla de bocado una flor de Salvia, de la huerta del mismo MANU y por supuesto, comestible.
Demás esta decirles que les debo el documento fotográfico, pero espero recrear este plato algún día para poder captar esta imagen y mostrarles fehacientemente que lindo y que rico estaba.

Los saluda como siempre, desde el Fin del Mundo, prometiendo ser mas ágil en mis publicaciones.

El Vasco Aristizabal