miércoles, 20 de octubre de 2010

Los hongos y yo, un encuentro pasional.




Los hongos o setas son a la patagonia lo que el mate a la cultura argentina.


No hay dudas ni cuestionamientos al respecto. Producto emblemático si los hay dentro de la enorme cantidad de ofrendas que nos dio el sur de nuestro país. Ni el bastardeado grupo de “los frutos rojos” (arándanos a la cabeza), ni la trucha (que le valió a la ciudad de Río Grande ser la capital mundial de dicho producto) o bien el archifamoso y mundialmente requerido “cordero patagónico”, son siquiera muestras de la importancia de nuestros autóctonos hongos.

Los encontramos desde Bahía Blanca con sus gírgolas hasta Santa Cruz con sus boletus y los hongos de pino. En honor a la síntesis podemos mencionar que existe una interminable cantidad de variedades, siempre dentro del grupo de los comestibles; y los dividimos entre los de recolección –en bosques y prados- y los de cultivo –en recintos especiales-.
Antes de enumerarlos debemos aclarar que el vocablo champignon hace mención a todos los hongos, siendo la traducción justamente al francés: hongos = champignon.
Solo por nombrar algunos diremos que contamos con la reina de los hongos; la trufa: blanca, negra y gris; il tartufo bianco italiano; los shitakes de Asia y oriente; los pulposos portobellos; los pies de oveja, chanterelle; los oreja de chancho; trompeta de la muerte; y los popularmente conocidos champignon de París o bien botón blanco. Esto es solo por enumerar los más conocidos en el rubro gastronómico.
Claro que también los hay no comestibles, alucinógenos y por ende tóxicos (hasta la muerte) como el peyote u hongo mágico.
Como dice el refrán "todos los hongos son comestibles, algunos de ellos solamente una vez"

Pero por encima de ellos encontramos a quien yo elijo como el TOP ONE de los hongos comestibles: la morilla. También conocida como Colmenilla u Hongo de Ciprés. La coloco en la cima por varios motivos, entre ellos su accesibilidad (si bien la trufa es muchísimo mas cara, el kilo ronda los $1200, se pueden conseguir y muy buenas), su versatilidad, ductibilidad y su sabor.
Hemos vivido un intenso e idílico amor temporal en Ushuaia, donde el lomo con salsa de morillas no solo era uno de los platos mas caros sino uno de los mas solicitados. Juro por mi título de cocinero que había días en los que me alegraba ver como se terminaba la salsa porque eso significaba tener que hacer mas para el siguiente despacho. Y lo que podía ser una tediosa mise en place se transformaba en una oportunidad para volver a tomar con mis dos palmas enormes puñados de los hongos secos y olerlos con los ojos cerrados para retener ese aroma a viento que llega con olor a pino; y dos horas mas tarde luego de hidratarlas (se consiguen deshidratadas) en agua fría volver a olerlas y sentir como ese perfume a tierra fresca se ha multiplicado… ¿se imaginan esos olores? Cierren un segundo los ojos e imaginen...
Y eso no es nada, cuando la sartén de fondo ancho toma buena temperatura y echamos una cucharada de aceite de oliva más una de manteca y tiramos de golpe las morillas; y al cabo de unos minutos vemos algunos matices dorados simil oro que rodean la preparación. Con una pequeña pizca de sal comienzan a sudar y un diente de ajo (entero apenas aplastado) se suma para aportar fuerza.
Claro que no podía faltar un generoso chorro de cognac con su sabor y aroma sui generis, colaborando al suave crepitar de nuestra preparación.
¿Me pregunto si siguen con los ojos cerrados imaginando esto? ¿Lo pueden oír?

Me podrán decir exagerado quizás, pero esto que les cuento es así tal cual lo leen, al punto que compré unos 50 grs. para hacer un risotto (mi debilidad/especialidad) para mí y solo para mí.
Ahora además de exagerado me pueden decir egoísta, pero lo volvería a hacer; valió la pena cada gramo de risotto y cada gota del joven Merlot que lo acompañó.

Ojalá tengan la oportunidad de probar esto, yo deseo tener otra.

Hasta nuestro próximo encuentro amigos, que será antes de lo que imaginan

El Vasco ® Semper Fidelis

Alvaro Aristizábal
Cocinero
“some things taste better now”
Twitter: @cocinadelvasco

Risotto de Morillas (con ajos asados)





Ingredientes:
1 Cebolla
2 dientes de ajo
200grs de arroz Carnaroli
600 cc de caldo de verduras
40grs de Morillas secas
50 cc de cognac

Procedimiento
Hidratar las morillas en agua fría (preferentemente mineral) durante dos horas, luego colarlas y reservar el agua, puede ser parte del total de liquido necesario para la cocción.
En una sarten con una cucharada de aceite de oliva sudar media cebolla picada chica junto a la mitad de las morillas picadas groseramente y la otra mitad enteras, mas el diente de ajo aplastado.
Agregar el cognac y mantener a temperatura media durante 10minutos aproximadamente.
En una olla o sartén de bordes altos, con aceite de oliva cocinar afuego bajo la cebolla, con el ajo aplastado y una ramita pequeña de romero.
Luego agregar el arroz en seco y dejar hasta que se ponga brillante, entonces agregamos el agua de los hongos de a un cucharon por vez revolviendo constantemente.
Este es el secreto del verdadero risotto, el movimiento constante y la hidratación paulatina.

Aqui añadimos la preparacion de los hongos. Una vez alcanzado el punto del arroz, ya fuera del fuego agregar unos cubos de manteca fria para emulsionar el risotto
Ciboulette fresco picado, y a la mesa... solo nos falta nuestro vino favorito y no hace falta mas nada!

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Te cansaste de la comida light? Tengo la solucion!









TE CANSASTE DE LA COMIDA LIGHT?
¿SOS DE LOS QUE CREEN QUE EL COLESTEROL ES UN MITO INVENTADO (COMO LAS HADAS Y LOS ESQUIMALES SEGÚN HOMERO SIMPSON) POR UN LOBBY DE MÉDICOS QUE SÓLO QUIEREN VENDER LECHUGA Y PAN NEGRO…?
ALGUIEN PENSÓ EN VOS Y ABRIÓ UNA HAMBURGUESERÍA COMO LAS QUE SOÑASTE TANTAS VECES. INCLUSO MAS DE UNA VEZ, TU SUEÑO SE COMPARO CON NUESTRO COTIDIANO HEROE AMARILLO…

Parece un chiste, quizás una ironía tragicómica, pero el lugar si existe: y se llama Heart Attack Grill (o sea: El grill del ataque cardíaco) y se ubica en la localidad de Chandler, Arizona.
Es sólo una hamburguesería. Perdón, me corrijo: es LA HAMBURGUESERIA.
Vende sándwiches de hasta cuatro hamburguesas, sobres las cuales reposa el orgullo americano (Norteamericano, nosotros en el sur también somos americanos) de sacar chapa que tienen hasta 8000 calorías.
El dueño del emprendimiento se hace llamar Dr. Jon (solo un tipo sin alma que vende mega hamburguesas se puede autodefinir como DOCTOR) y las camareras son unas bonitas, seductoras, pulposas y atentas señoritas lookeadas de enfermeras, englobando una de las más clásicas fantasías: ir al cielo o al infierno, lo que nos quede asignado, pero bien acompañado.
Sucede que Heart Attack se autodefine como un “centro dietético”. Consta claramente que la dieta que impulsan está diametralmente opuesta a la que sugieren la mayoría de los nutricionistas y/o médicos. En este templo del hedonismo autodestructivo vende una hamburguesa que en si misma concentra 4 veces lo estimado en la dieta diaria…y en un solo sándwich!!!

Heart Attack es, sin dudas, uno restaurant que redefine el concepto de “EXCENTRICO” Hace falta aclarar porque? Ok; los sándwiches se llaman Bypass, Doble Bypass, Triple Bypass y Cuádruple Bypass, según la cantidad de hamburguesas que contiene. Lo único que venden, además de hamburguesas y bebidas, es cigarrillos sin filtro. CHAN!!!
No se vende Coca Cola ni Pepsi ni nada; ellos venden la JOLTZ POWERED COLA. Se la bancan los pibes…

Las promos son bizarras al extremo, por ejemplo:
- En el local hay una balanza donde te podés pesar, y acá viene lo bueno: si acusas en báscula más de 350 libras (cerca de 160 Kg.), podés comer gratis todo el día.
OJO: aunque, aclaran que no podés compartir ni llevarte comida a casa. Boludéces no…
Y si te pedís un Cuádruple Bypass y cometés la locura de lograr terminarlo, te llevan a tu auto en silla de ruedas!!
Esto me da que pensar, y recordando algunas noches de maratones pseudos gourmet; que falta me hubiera hecho al salir de la parrilla de mi amigo TITO en Villa Crespo. Se hubieran salvado muchas vidas…

Para seguir poniéndole un poco de color y de glamour al reñido mercado de la hamburguesería, Heart Attack tiene su propia canción: un blues (que honestamente, no estoy preparado para opinar) y en su estribillo reza “a taste that’s worth dying for”, que traducido sería algo como “un sabor por el que vale la pena morir”. Sin palabras…
En este rubro de la gastronomía ya no se compite en calidad, como podemos ver claramente. De hecho, ni hamburguesas pretenden vender: Aquí te venden el simulacro garantido de un ataque cardíaco; y el payaso de los arcos dorados vende inmuebles con una hamburguesería adentro.
Dicen que la virtud del diablo esta en su mayor logro; convencer al mundo que no existía.

Podrá ser un atentado contra la salud, sin dudas. Pero a Heart Attack hay que reconocerle dos cosas. Primero, su originalidad. Y segundo, su HONESTIDAD BRUTAL parafraseando a Calamaro
Quieren hacer la prueba de estar al borde del abismo cardíaco?? Si pasan por Chandeler, Arizona; no dejen de picar algo en lo de nuestro ya conocido Dr. Jon.

Me gusta comer sano de ratos; pero debo admitir que las fotos tientan…

viernes, 7 de agosto de 2009

EL FLAN TRES LECHES - El relato

Un flan no es gran tarea. Es bastante simple.
Me refiero a que no encierra grandes misterios en su preparación. Si reconozco que es una buena técnica de base para quienes quieren adentrarse en el mundo de los sabores, colores y aromas.

Cualquiera que haya tenido una abuela y que esta haya hecho ejercicio de su derecho natural a malcriar nietos, mal que mal, un flan ha realizado.
No ha sido mi caso, sépanlo.

Cualquier madre que se jacte de tal, algún fin de semana nos ha dicho “no coman mucho que hoy hay postre”. Ya sea con la finalidad de usar esos huevos que están tomando por asalto la puerta de la heladera sin rotación alguna (y hacer 4 Kg. de mayonesa atentaría contra el hígado y la piel del grupo familiar todo); o bien darle curso a la leche que nadie toma y que compramos de mas por la “grandiosa” oferta del día.
Cabe detallara aquí, que pelea el primer puesto de “aprovechar productos antes de tirarlos” junto al budín de pan.
(Nota: la que compramos en el súper tiene cada vez menos gusto a leche; y encima los productores cuentan con el amparo legal de volver a licuarla y filtrarla hasta 5 veces mas después de su primer vencimiento)
En fin, por varios motivos, la confección de un flan ha sido, entre otras cuestiones; una salida útil y además algo gratificante a nuestro estómago.

Flanes famosos:
A) el flan de mi amigo Tito (ver grupo de facebook FANATICOS DE LA PARRILLA DE TITO) de Villa Crespo, donde hemos quedado atorados con nuestras capacidades motrices disminuídas después de un sándwich de bondiola a la parrilla y de postre, el flan que allí se prepara. Sublime. Y el que realmente cree que las tiene bien puestas, bueno, que no le esquive al bajativo (obviamente, también casero)
Incluso un día tuvimos platea preferencial en el robo de un pingüino (de cerámica, para el vino), y nuestro amigo el flan acompañándonos.
Cuantos lunes hemos anclado ahí después de los partidos de básquet en el Club Palermo, cuantos días mas sin motivo aparente, cuantas de mis interminables despedidas previo a viajar a Sint Maarten caíamos de a catorce juntos, famélicos de todo lo que se consigue en el 416 de Malabia Street. Cuantos? Uuuufffff…

B) El MEGAFLAN DE DULCE DE LECHE, perteneciente a mi amigo personal NICOLAS AWSTIN, cuya receta consta en el blog.
Bastó solo una vez para que podamos disfrutarlo, y solo una. Creo que dos veces no hubieran sido necesarias. Tentar al destino con esa preparación símil molotov pero en forma de prisma… no era necesario.
Caen lágrimas de emoción al rememorar ese mega flan con tanto espíritu y tanta potencia alimenticia.
Ni el frío fueguino de Ushuaia pudo con el. Y sepan que no es cualquier frío…

C) Este mismísimo flan, porque no. Fue hecho por primera vez en agosto del 2007 junto a mi querida amiga y pastelera Cecilia Cuffré.
Hubo quienes lo degustaron en varias oportunidades, aunque solo algunos elegidos llegaron a él, ya que lo vendíamos como sugerencia los fines de semana, por fuera del menú.

D) No es un flan, pero es igualmente famoso. Reconocido comedor de flanes donde la ocasión lo demande, damas y caballeros, junto a Uds., el respetado y autodefinido “comedor de flanes mas rápido del mundo”, Federico “Batata” Máquez
Cuenta la leyenda que su esposa, Carolina, lo habría conquistado embelesándolo con la preparación en cuestión.
Poca gente vi deglutir tanto y tan rápidamente esta combinación de leche y huevos. Créanme, muy pocos.
Este ser sobrenatural estaba junto al Negro Goyanarte, el ingeniero Francisco Fuentes (hoy por tierras trasandinas) y este humilde servidor el día del intento de hurto en lo de Tito.

Este flan en especial, tiene algunos puntos distintos a los que solemos degustar (favor especial de no compararlo con ninguna mezcla pre hecha de caja); ya que cuenta con la leche en reducción, más la sensual untuosidad de la cremosa leche de coco, y la presencia estelar de la leche condensada que todo, absolutamente todo, lo cambia.

Como dije al comienzo, esta técnica no encierra mayores secretos, pero si respetan a grandes rasgos los plazos de cocción, la temperatura del horno y su posterior resposo, mis amigos, hemos alcanzado el clímax, la gloria, el éxito o como prefieran llamarle.
Claro que habrá cuestiones y consejos sobre el horno de cada casa, el molde o lo que usemos habitualmente.

Es imposible no disfrutarlo, no encuentro forma de no hacerlo. Creo que no existe manera.
Si alguno de Uds., por alguna extraña razón logra encontrarla, consulten con su médico de cabecera, algo les anda mal en sus papilas gustativas

Muchísimas gracias por su tiempo, espero ansioso sus comentarios
Atentamente, una vez más.
El Vasco ® Semper Fidelis

FLAN TRES LECHES - La receta


Ingredientes:
2 litros de leche, 250 cc de leche de coco, 200 cc de leche condensada, 6 huevos enteros, 4 yemas, 200 g de azúcar, unas gotas de esencia de vainilla, 200 g de azúcar para el caramelo

Procedimiento:
Calentar los 2 litros de leche con el azúcar y reducir a fuego bajo hasta la mitad de su volumen. Dejar enfriar.
Mezclar con la leche de coco y la condensada, previamente unificadas.
Batir los huevos y las yemas. Agregar las leches y la esencia de vainilla, y mezclar.
Realizar el caramelo con el azúcar, fundiéndolo sin añadir líquido.
Distribuirlo en un molde para flan cubriendo el fondo y los bordes.

Incorporar la preparación líquida y cocinar en el horno a temperatura baja (120ºC), en baño de María, hasta que la preparación cuaje (aproximadamente 1 ½ hora). Retirar y dejar enfriar.

Opciones: Servir con una bocha de crema montada y salsa de chocolate (resultante de volcar crema caliente que no llegue a hervir, sobre chocolate trozado)
Si queremos agregar unas hojas de menta, no están nunca demás

martes, 14 de julio de 2009

El retorno al Blog, crónica de una vuelta anunciada

Hola queridos amigos y seguidores de este espacio en el mundo gourmet.
Antes de empezar debo disculparme por el año sabático que LA COCINA DEL VASCO y yo (EL VASCO) nos hemos tomado. Sin ánimos de justificarme, anticipo: mi vida ha cambiado y mucho. Y todo cambio, a la larga es bueno porque nos renueva; en este caso, estamos en condiciones de reafirmar eso.
La última información posteada data junio o julio del año 2008; momento en el cual estaba trabajando en el Akademik Shokalskii para la empresa Quark Expeditions. En aquella oportunidad recorriendo las latitudes del Ártico, y de allí logré almacenar mil recuerdos, junto con otras tantas sensaciones, vivencias y experiencias que, de una u otra forma, sirvieron de marca. Algunas de punto de partida, y otras de llegada.
Desde ese momento, al llegar nuevamente a Ezeiza y a la amada/odiada Buenos Aires, me di cuenta que algo me había hecho un clic en alguna parte de mi.
No sabía hacia donde iba, pero si sabía que se aproximaba algo bueno e importante.
Y ese techo que había alcanzado, en pocas horas mas (una vez que me sacaba de encima el maldito jet-lag, comía un cacho de carne argentina y nos avasallábamos con mi madre a preguntas y respuestas) sería trampolín que me lanzaba a algo aún más importante que la experiencia que finalizaba…

Ya tenía, obviamente, algo entretejido que le faltaban algunos puntos para redondear la prenda. Culinariamente hablando, estaba “blanqueado”, solo faltaba redondearle la cocción con algún perfume o textura añadida al final.

Pero ya dice el refrán; “Dios sabe mas”. Y si lo juntamos con el que reza “…si querés hacer reír a Dios, contale de tus planes…” podría terminar mi crónica aquí mismo, sabiendo que me adelante (una vez mas) a los hechos que aún no se sucederían.
Cuando pensas que entendiste todo, ahí te das cuenta que no sabes nada…
Tenía fechas, planes, medios, el cómo, cuánto y porqué…pero el todopoderoso, gentilmente me dijo “cuando lo crea conveniente, te diré el CUANDO”. Claro que no tuve una revelación divina y no se apareció nada ni nadie del más allá a decirme eso, ya que el infarto hubiera impedido este relato, lógicamente. Sino que después de analizar los hechos y su secuencia, logré entender eso que expuse renglones arriba.

Mi hermana mayor presentaría inminentemente su tésis de final de la carrera (una de las tantas que, a diferencia mía que solo las empecé; terminaría)
Ya había recibido la noticia de que iba a ser el padrino de la boda de mi hermana menor Milagros de Aránzazu, quien contraería matrimonio con Rafael Ignacio, demás está decir que el pecho se me cerró y se me atoró un sapo en la garganta que, aun hoy, a poco mas de 120 días para la boda, si pienso un poco en ellos me emociono.

Resumiendo (diría Joaquín Ramón Martínez Sabina) llegamos a las fiestas navideñas, fin de año etc. etc. Con una noche de 31 de diciembre, sencillamente A-N-T-O-L-Ó-G-I-C-A! Colosal si se quiere y para no exagerad, que terminó con el auto del Toti Zapico “bien regadito” inmortalizado esa misma noche.

Esa tarde del 24 de diciembre fue cuando apareció EL VASQUITO, un mensaje navideño de sensibilidad, amor y ternura en forma de perro mayormente negro.
Con una insubordinada cola que retumbaba contra todo y todos; unas desmedidas orejotas que hacían muy cómicas sus más serias caras, y un pitilín que se le convirtió en inmanejable e independiente pescadito que aparecía y desaparecía con autonomía. Tuvo en vilo y atento a toda la familia, amigos y allegados. No hubo quien no haya llamado para ver como andaba el chiquito… eso desató también el mal humor de Furia y del Pibe, quienes ajenos al no poder compartir los ambientes con el Vasquito, iniciaron incansables acciones de protesta y amotinamientos varios durante la estadía del okupa en la mansión. Sublevamientos que finalizarían con Furia robándome una zapatilla y enterrándola en clara señal de disconformidad.

Compartimos gratos momentos, ha ocupado (y ocupará eternamente) un lugar de privilegio entre mis mejores recuerdos: nuestras siestas cucharita en el sofá del living, la pelota de tenis que se le atoraba en una mandíbula en desarrollo y todas las bosteadas y meadas que iba dejando a su paso. Vimos su evolución de los 3,75 Kg. que pesó al llegar, versus los mas de 15 que alcanzó al momento de partir.
Cuantos hubieron que desearon adoptarlo, cuantos que también quisieron y no pudieron. Cuantos que se divirtieron escuchando sus atisbos de ladridos. Que divertido era!!!

Otra vez enero, y otra vez las despedidas de grandes y entrañables amigos. Otra vez la guardia alerta en el sillón, otra vez estar sensiblemente atentos a un amigo…otra vez en enero.
NOTA: Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de mi familia, con mi madre como abanderada del equipo, solidariamente a la cabeza.

Y llego el momento de partir. Como decía mi padre “…todo cambia para seguir igual”. Y vaya si tenía razón.

Otra vez el todopoderoso en busca de su equilibrio divino, me premia con incansables e impagables momentos con mis amigos, que también son imborrables. Fueron ellos que incansablemente organizaron una y mil despedidas por (otrora) inminente viaje a Sint Maarten, Antillas Holandesas… o sea, en el caribe.

Tuve mas despedidas que Los Chalchaleros, incluso lo sobrepase al benemérito Dr. Stickar, quien se ufanaba de haber pasado a los flocklóricos cantautores.
Me di el lujo de que mi agenda se vea apretada (como canguro con mellizos) de tantas despedidas, lo cual es un honor para mí contar con tanta gente buena a mi alrededor.
Claro que también me quedaron en el tintero otras tantas… Lo bueno que tiene el tiempo es que siempre da revancha.
Contamos con un cónclave en Monte Hermoso, que reunió luego de una trabajada y sentida caravana que se inicio en Ensenada con Tenaza y Velásquez; y que termino con los mejores exponentes de la sociedad bahiense, conocidos popularmente como “LOS NOTABLES” mas algunos agregados de último momento, que vale mencionar, no desentonaron. Luego el destino, decidiría que sumaríamos mas integrantes, demás esta decirlo, no solo a la altura de las circunstancias, sino por encima de ellas en la mayoría de los casos.
La última “MESA DE NOTABLES” tuvimos que convocarla de urgencia, fue una mesa extraordinaria por demás: por salirse de la casilla de los miércoles/jueves; y porque contamos con baluartes de altísimo nivel, quienes me honraron con su presencia, asistiendo solo para despedirme. Hubo que mandar una copia fiel del ticket electrónico de mi vuelo, ya que varias novias/concubinas/consortes no se conformaron con el bastardeado y trillado argumento “es la despedida del Vasco…”, que se esgrimía sistemáticamente desde principios de diciembre hasta promediando junio.
Grandioso. No puedo pedir más, seria un desagradecido…

Pero el premio mayor vino ahí nomás; en forma de mujer, y rubia, cosa que jamás hubiera imaginado en ese momento. No tanto por lo de rubia, sino por la forma de mujer.
Los detalles sobran, se llama Laura y es magnífica, una gran compañera de emociones que se ha hecho merecedora de todo mi amor (en lo que a pareja se refiere)
Podríamos decir, por no ser cursis y noveleros, que no solo me llena el corazón sino que además me complementa. Me hace sentir un hombre pleno. Siempre con la mayor objetividad del caso.
Aclaro que solo me llena el corazón, porque la panza no tanto…a no ser por unas ricas milanesas de soja caseras con ensalada (son su especialidad) y otras de pollo que, osadamente, cocinó en una de nuestras primeras citas. De hecho la primera cita formal después de las previas de riguroso reconocimiento.
Una mujer única, sépanlo. Y amigos míos, no se lamenten, pero me la quedo yo…

Y con ella Joaquín, hijo de su amiga Paula. Y es con ese suceso que reabro las publicaciones de este contestatario blog culinario y gastronómico.

A continuación, la historia que me une a Joaquín y el gran movimiento que generamos con muy poco, solo con ganas y buena voluntad.

Ahora alejado de las gélidas costas del Ártico, les escribe desde Sint Maarten, Antillas Holandesas; agradeciéndoles el tiempo dedicado a estas líneas,
El Vasco Aristizábal

viernes, 27 de junio de 2008

Milanesa a Cabalo con frittas Vázquez


Lo que se lee no es un cartel pegado en un bar al paso de Retiro o microcentro porteño, ni es una falta de ortografía. Eso que se ve, está escrito en un menú de un restaurant en Yiwu, China. Nada más lejos…

No queda más que sonreírse ante el logro de un compatriota en las tierras de la Gran Muralla, Confucio y Mao Tse-Tung.
Leonardo Vázquez, reside por motivos laborales en Shangai hace tres años, a unos 400 Km. de Yiwu.
Hace poco mas de un año Leonardo recala por aquella ciudad y le enseña al chef del lugar a confeccionar uno de los platos (si no el mas) famosos de nuestras pampas. Esto ayuda también a no extrañar tanto nuestros hábitos criollos cuando nos toca estar por allí.
Un año mas tarde, nuevamente de visita por el establecimiento gastronómico, un empleado le enseña lo que internamente le debe haber disparado (supongo yo) una señal de triunfo y satisfacción personal: Un menú impreso con nuestras adoradas milangas a caballo! Y a modo de frutilla que corona la torta, su nombre impreso al lado.
Demás esta decir que los visitantes argentinos y chilenos del lugar se levantaron raudos a abrazar y a demostrar cariño, entusiastas consumidores de las endiosadas “milanesas a caballo”

A no rendirse Leonardo, ya el el asado de tira, los chinchulines, las mollejas y, obviamente, los CHORIPANES!!!
De postre terminamos la masacre gástrica con un Budín de Pan (tiene que ser con pan de ayer como lo hacía mi madre, que cuando se dignaba a cocinar deslumbraba) o un buen Flan con mucho dulce de leche (como lo hace Mónica en la Parrillita de Villa Crespo, gerenciada por su marido Tito Bonifato, unas 10 yemas por cada litro de leche.

Comentario de Osvaldo Pepe en su columna de Clarín:

Marche un plato de cultura.

El espíritu del recordado Gato Dumas sobrevuela esta historia. El autor no es ni chef (ni cocinero como le gustaba que llamar al Gato al capo de las hornallas, y fue el mismo Dumas el pionero en destacar el arte culinario y los placeres de la gastronomía como una forma de identidad de los pueblos y las naciones)
Leonardo Vázquez es un argentino que anda por China y fue a quien se le ocurrió instruir al jefe de la cocina sobre el plato que los argentinos veneramos de manera inexplicable en nuestros establecimientos gastronómicos. Y más aún si estamos fuera del país cuando nos domina cierta nostalgia sobre el terruño.

Y como son las cosas finalmente, Mauro Colagreco, platense de 31 años, que se dedica profesionalmente a la cocina, se convirtió el año pasado (2007) en ser el primer cocinero argentino premiado con la mas que prestigiosa y codiciada estrella Michelin, algo así como el Oscar del mundo de la cocina.
Tiene su restaurant Mirazur en Menton, plena Costa Azul francesa, donde sirven sofisticados platos.
Es también el estandarte de una generación de jóvenes graduados del Gato Dumas Colegio de Cocineros.
Ellos han renovado el target de la cocina argentina, pero en el fondo son tributarios de las queridas e insustituibles milanesas a caballo. O dicho con más propiedad, de las “milanesas a caballo con Frittas Vázquez”

Comentario del Vasco:

Releía el Clarín del día anterior mientras mi madre (quien llevaba unos 15 días visitándome en Ushuaia) me comentaba algo que por alguna razón no lograba retener, quizás aún no me despertaba del todo y todavía me zumbaba la cabeza después de un despacho de 73 cubiertos en Chez Manu que terminó tarde; y había que retornar a las 11 al turno matutino.
Por supuesto que mi madre insistía con dialogar, y por no ser descortés dado que no nos vemos a diario le hice caso, y me fijé el artículo que con tanto ímpetu Silvia Delia me oradaba el cráneo en mi madrugada. Y me dio gracia.
Instantáneamente pensé en que uno de nuestros coterráneos “la vio pasar” y se puso un restaurant de comida argentina, que con tres o cuatros cosas pretendía hacer diferencia. El fantasma de un “argento ladri” se hacía lugar en mis adelantadas y malintencionadas conclusiones.
Terminé de leer el artículo y volví a leerlo. Y una vez más. No entendía bien que pasaba, que hacía un argentino en China vendiendo secretos culinarios autóctonos al mejor postor. Después empezó a encajar todo.
Continuaba la sensación inicial de gracia, pero se adornaba con un poco de complicidad, de apañamiento y algo agradable que no se con que palabra explicarlo.

Aplaudo de pie esta acción, lo digo con respeto y alegría. Alegría porque quien hizo la sugerencia (nuestro compatriota Vázquez) no lo hizo por afán de lucro, ni escudad en la “viveza criolla” que tanto me rompe las bolas.
Respeto y mucho al cocinero chino, quien prestó atención a los detalles que Leonardo le brindaba generosamente. Me lo imagino comentándole como su madre rebozaba las milangas en su casa, quizás una pasadita por harina para que el huevo se pegue mejor.
Seguramente el pan rallado era solo eso, pan rallado. Pan que iba sobrando de las mesas diarias de la familia, y se guardaba para que la sacrificada multiprocesadora (mi papa se la regalo sugerentemente a mi mama para un día de la madre o cumpleaños) lo resuma a migas diminutas.
Y la cara de nuestro amigo oriental tratando de captar cada uno de esos secretos…
Dicen que para que el aceite no se queme y perdure (y así gastar menos) hay que ponerle una rama de perejil, y un pedazo de corcho para que no haga humo. Creer o reventar. Aunque prefiero reventar después de comerme 100 milanesas

Las papas cortadas en cubos o en bastones (finitos o más gruesos como las rotiserías de nuestras latitudes). Algunos las dejan envueltas en repasadores para extraerles la humedad y queden bien sequitas por fuera.

Los huevos fritos, al momento antes de servir el plato, cada uno los hace a su manera y no hay forma que no sea un deleite. A menos que no te guste el huevo o los fritos, claro.

Imagino la secuencia de transmisión de conocimientos, como uno se esmera en explicar lo mejor posible y el receptor en almacenarlo. No se olviden que el que explica es argentino, y quien trata de aprenderlo es CHINO!!!
Se acuerdan cuando alguien nos quería contar algo que no entendíamos bajo ninguna condición, y finalizábamos diciendo “esto es chino básico!”. OK, imagínense la situación pero al revés…
Digna de una película.

Pero las diferencias culturales no hicieron lugar, y las ganas de aprender algo nuevo para nuestro alumno de ojos rasgados prevalecieron. Y las ganas de ver algo “nuestro” en el medio de China de Leonardo también.
Por eso aplaudo de pie.
Y porque unas buenas milanesas con fritas y a caballo, son a mi humilde entender, un orgasmo para nuestro estómago.

Un cálido saludo para todos desde Polonia, que es donde me encuentro, mas precisamente en la ciudad de Szczecin.

Seguiremos en contacto, según creo, la próxima vez desde Noruega.

Salud!

El Vasco Aristizábal

jueves, 24 de abril de 2008

Desmitificando los vinos, una mirada amateur.



La parodia y los vinos.

Soy un amateur, solo tengo estudios mas que básicos al respecto, pero estoy tratando de aprender cada vez mas.

Acerca del tema de vinos y demás se podría decir que está todo dicho o todo hecho. Sobre todo a partir del violento y positivo cambio que ha habido en lo que tiene que ver con la producción, desde la implantación de las vides hasta el embotellado del vino.

Este ultimátum de parodia también pasa por todo lo que se dice sobre el vino, porque resulta que a buena parte de los "expertos" y "expertas" que comentan sobre vinos, pareciera que se les va agotando el vocabulario y como no saben por dónde disparar, ahora hay audaces que suelen encontrar en los vinos "sabor a cuero húmedo" (¿!).
Yo me considero ser un buen jinete (ahora algo en desuso, pero estuve años en el mundo de los equinos) y haber tenido las horas suficientes en mi infancia/adolescencia en una quinta o stud como para reconocer dicho aroma; por lo tanto no puedo menos que recordar el olor a cuero húmedo que despide cualquier montura o recado, basto o encimera, a poco de que comience a sudar el caballo que montamos.
Lo que se me complica es figurarme un perfume con ese olor, y menos aún imaginar beber algo con ese sabor...
Pero bueno, “las piedras y los boludos no se terminan nunca” exclamaba con cierto pesimismo mi padre, con una ceja levantada por encima del horizonte.

Y ni hablar si lo que se va a comentar es un vino tinto. Ahí ya tiene la frase hecha: "tiene todo el sabor de frutos rojos...". Algunos agregan "del bosque", otros no.
Hay quienes nos ilustran con una pequeña lista de los diferentes sabores que son (según contra etiquetas) identificables en el vino que tenemos en la mano: "sabe a grosellas, con un toque frambuesas, algo de rosa mosqueta, quizás arándanos y un dejo de frutillas...". Los más audaces ponen en la mesa Blueberries y Boysenberries

Clarísimo! Después de admirar la opinión premoldeada que nos metieron en la cabeza, cabe preguntarnos: ¿qué gusto tiene un vino que tiene tantos componentes?
Y lo peor, la frustración que inconcientemente nos entra cuando pareciera que al terminar la botella no se deja apreciar la uva o las uvas de que está hecho. Ni ese “final redondo y prolongado”

Por mi parte sugiero hacer un curso, uno que valga la pena.
Que valga cada uno de los pesos y de los minutos que invertirás en el mismo.
Cuantos menos sean mejor, mas parte del docente tendrás a tu disposición, y podrás preguntar que significa cada una de las frases hechas y bastardeadas que oímos hasta el hartazgo una y otra vez mientras vemos mas gente que no sabe para que se revolea el vino en ese elegante y distinguido copón que con suerte será de cristalería húngara Bohemia.

Todavía no hallé quien me dijera “tal vino es rico” o “tal vino no me gusto tanto como tal otro…”

Voto por terminar con el circo del vino y demás.
Me encrespa los nervios cuando la gente considera “cultura” cuando pasamos un vino por el decanter; o copia los movimientos que cree correctos y/o apropiados en una cena al momento de degustar el vino. No es fashion o top repetir conceptos que ni recordamos donde los oímos, pero queda muy bien entonarlos como un himno.


El paso por madera.
La tecnología en la vitivinicultura llegó al tema de hacer que los vinos tomen contacto con madera para suavizar sus taninos naturales.
Ahora resulta que, para ahorrar tiempo (que es lo mismo que decir, ahorremos dinero) se puso en práctica mezclar en el mosto una especia de saquitos de virutas de maderas seleccionadas.
Pero, resulta que a esta técnica le han bajado el pulgar no pocos de nuestros eruditos, entre los cuales está Raúl de la Mota.
Este señor sentencia y afirma no ser fanático de los vinos "con gusto a tablón".
Me paro y aplaudo incansablemente el dictamen, damas y caballeros.

Una gran incertidumbre.
Resulta que probé un riquísimo vino Cabernet hecho por Guillermo Barzi Canale, que en su dorso daba mucha información detallada del mismo, y aparecía la aclaración que es "apto para vegetarianos".
Un gran signo de interrogación seguido de uno de admiración toman por asalto mi trastornada cabeza, y me pregunto:
¿Qué vegetariano no toma jugo de uva fermentado naturalmente?
Queda la pregunta para que Guillermo la conteste cuando quiera.
Sin tomarle examen ni mucho menos, con el respeto que merece quien según mi humilde opinión quién me hizo probar el mejor Pinot Noir que entro a mi boca (durante un festival gastronómico en Ushuaia).
Hasta este momento

Me choco con el tema de los vinos orgánicos, tan sin querer como queriendo.
Este tipo de cultivo dista mucho de ser una moda, y sí una tendencia mundial en materia de alimentos en general.

Así, casi un centenar de bodegas de los Estados Unidos (por ejemplo: Robert Mondavi, Fetzer Vineyards, Frog’s Leap Winery, Robert Sinskey Vineyards) o de la Bourgogne francesa –como Domaine de la Romanée-Conti, Domaine des Comtes Lafon o Domaine Trapet- se han preocupado por certificar algunos de sus viñedos como "orgánicos". La preocupación llega más lejos, y quieren pasar por lo que técnicamente se conocen como earth-friendly .

Justamente, Michael Benziger, que maneja una de estas bodegas en Sonoma, California, sostiene que los microorganismos son los dueños del suelo, y son ellos los que le transmiten los nutrientes, así como el carácter y la personalidad a los vinos de una forma que ellos lo puedan absorber. Benziger piensa que todo esto confluye a lo que finalmente compondrá el flavor del vino.

En el caso de Bezinger, Leflaive, Romanée-Conti y Traper van más lejos y además introducen el concepto de cultivos biodinámicos, que viene a ser como que los winemakers consideran a su viñedo como un completo sistema viviente.

Esto de la biodinámica se lo atribuyen a científico y filósofo austríaco, Rudolf Steiner, que en 1920 desarrolló su teoría a partir de considerar que la agricultura debe seguir el ritmo de la naturaleza donde, por ejemplo, lo que más cuenta es un calendario que siga las fases de la luna. Esto lleva a que los fans de esta modalidad de cultivo aseguren que en test a ciegas, estos vinos surgidos de esta técnica, a la que se habrá añadido el no usar fertilizantes ni pesticidas, producen finalmente vinos que lucen más puros, claros, más matizados y complejos.
En resumidas cuentas, mucho mas naturales, un concepto, quizás algo olvidado.

Mala idea.
Hace muy poco leí por allí el concepto del terroir que tienen los viñateros franceses. Lo consideran nada más y nada menos que un ecosistema.
Pero resulta que un californiano multimillonario pero no muy informado, se le ocurre comprarse una hectárea en la Champagne, de ahí sacar 50 centímetros de tierra de su superficie y llevárselos a California para plantar su viñedo. Con esa “ideota”, el viñedo que obtuvo fue, simplemente, un desastre, sin mas.

Consecuencias, fase I.
Lo que hacen los orgánicos es mezclar sus viñas con distintos cultivos que tienden a atraer buenos insectos y a repeler los malos.
Suelen llegar a poner casitas para que las habiten los pájaros que se alimentan de los malos insectos. Una forma orgánica de combatir plagas.
Richard Sandford, que en su Sandford Winery & Vineyards de Santa Bárbara, también en California, tuvo una infección de chinches, las combatió con pequeños lanzallamas de butano, haciendo que sus trabajadores literalmente quemaran a estos desagradables bichos.
Quemaron alguna vez una chinche cuando eran chicos? Recuerdan aquel olor a fosa aséptica y nauseabunda? Pues bien, multiplíquenlo por varias hectáreas con estos feos insectos…

Consecuencias, fase II.
Un problema de este tipo de producción es que su implementación conlleva necesariamente mayores costos que se terminan traduciendo en el precio, siendo que hoy todavía el público no está adecuadamente ilustrado sobre los beneficios de consumir este tipo de productos.

Consecuencias, fase III.
Quizás porque especialmente los consumidores argentinos de vino, ignoren que en nuestro país se autorizan exageradas cantidades de derivados de los sulfitos, para estabilizar los vinos blancos, de allí que algunos vinos blancos y champagnes locales nos regalen una acidez estomacal feroz, seguida por inextinguibles dolores de cabeza.

Resumiendo dijo Sabina.
La tendencia mundial es hacia alimentos más naturales y más sanos. Los argentinos seguramente aprovecharemos las condiciones naturales de nuestros lugares de cultivo para avanzar prontamente en esta tendencia. Es de esas ventajas comparativas difíciles de igualar por los europeos, que tienen su agotada tierra saturada de fertilizantes y pesticidas.

Para terminar el tema y poder hablar de los vinos en profundidad sugiero lo siguiente.
Hay personas que han estudiado ENOLOGIA, que se han mudado a Mendoza, si mal no recuerdo es el único lugar de Argentina donde se estudia esta carrera que tiene el sello de LICENCIATURA. O sea, no es poco lo que deben saber de la materia.
Y que joder! Son verdaderos profesionales!
Dejemos que ellos nos instruyan, tomemos sus escritos y al leerlos respetémoslos como si fuese el diagnostico de un médico (salvando las distancias, claro)
Elijamos la fuente con la mayor seriedad posible, brindémosle la importancia necesaria al tema, ni mas ni menos que eso.

La gente que concibe un vino dedica horas y horas a este producto, los consideran como hijos a cada uno de los proyectos que asume como una gloria si el producto es respetable, o como un fracaso rotundo si además de tiempo y sacrificio perdió dinero…
Averigüen, indaguen, consulten… LEAN! LEAMOS! (Me estoy incluyendo también)
Desasnemos nuestras creencias de los porqués de cada cuestión relacionada al vino y su mundo.
No está mal preguntar para que se agita la copa, que pasa si un vino se oxigena, que buscamos al inclinar la copa, donde debemos buscar ese matiz de tal o cual color que nunca encontramos…
No esta mal preguntar.

Los vascos dicen OSAGARRIA!
Con mis amigos, SALUD! Por los ausentes y por los sobrevivientes!

viernes, 11 de abril de 2008

Flan de Dulce de Leche (El Mega Flan)




Ingredientes:
Para 8-10 porciones

200 grs. de Dulce de Leche Repostero
100 grs. de Azúcar
10 Huevos
1 lt de Leche
Para el caramelo:
200 grs. de azúcar al fuego bajo, en una sartén, hasta que se funda y se genere el caramelo.

Procedimiento:

Poner la leche al fuego, en mínimo, controlando que no hierva.

Mezclar el Dulce de Leche con el azúcar, batiendo hasta unificar ambos ingredientes.
Agregar los 4 huevos batiendo, a la preparación anterior. Una vez que se hayan incorporado perfectamente, agregamos el resto de los huevos.

Cuando la leche este a punto de hervir (no que hierva, que alcance unos 90°C aprox.) la retiramos del fuego y la incorporamos a la mezcla original, batiendo

Colocamos el flan en el molde donde vamos a cocinarlo, previamente cubierto con el caramelo, en una fuente con agua por la mitad y lo ponemos en el horno a temperatura media. Calculemos unos 40 o 50 min.
Esta técnica que todos llaman erróneamente “baño María” se denomina “Pocheado Invertido”.


Hago esta salvedad para que la gente que no pertenece al rubro gastronómico cuando agarre un libro de cocina no lo suelte derrotado porque no entiende la terminología, esa es la manera correcta de explicar el método de cocción. El “baño María” es cuando colocamos un recipiente con agua a fuego directo, y sobre este el que contiene el elemento a calentar.

Para terminar el plato si quieren sorprender a alguien o simplemente esmerarse en la presentación podemos:
Salsa: Calentar crema, unos 200 cm3. Una vez que levante temperatura incorporamos 100 grs. de dulce de leche y mezclamos con batidor para que se fundan y unifiquen
Agregamos unas almendras y/o nueces, enteras o picadas (libre albedrío aquí) y una cucharada de crema montada, o una bocha de algún helado que Uds. prefieran.
Si tienen menta, pues venga también. (La que esta en la foto es una menta de mi propiedad, que viene de un pequeño brote que le hurté a Manú de su cantero)



Que lo disfruten, tanto como nosotros lo hicimos.

Mi amigo Nico Awstin


Mi amigo Nicolás Awstin. (Y su receta del Mega Flan de Dulce de Leche)

Queridos amigos y seguidores de este blog, hoy inauguramos aquí la sección “Ilustres desconocidos de la gastronomía”, que a su vez también fue uno de los motivos por los cuales comencé este Web site.
Decimos “desconocidos” por aquí conocerán a las personas que no salen en la TV ni en las revistas del medio, que la gente que no vive este rubro desde adentro nunca se enterará de su existencia, a menos que visiten este sitio.
Son aquellos que por diferentes razones sudan la camiseta de una u otra forma; que por distintos motivos, todos ellos válidos, recalaron en esta profesión. Algunos casi sin proponérselo, pero ya están en este baile, y créanme que bailan.
Ellos son Chefs (Jefes de cocina que no dejan de ser cocineros), cocineros, pasteleros, ayudantes y bacheros; bartenders, Maître (jefes de salón que no dejan de ser mozos), mozos/camareros y comises (aspirantes que algún día serán también mozos/camareros)

Hoy voy a contarles de mi amigo Nicolás, que dicho sea de paso hace muy poco que lo considero como tal, quizás porque también hace muy poco que lo conozco.
Nicolás entra en esa clase de personas que cuando uno se las cruza en la vida dice “que tipo raro”, pero entra en otra categoría aún mas importante, la de “un buen tipo”.
Es una buena persona, no porque lo diga yo, es su naturaleza.
Es un pibe raro porque no siempre se muestra tal cual es, seguramente como un mecanismo de defensa.
Es un tipo curtido por la vida, no le debe haber pasado nada extraordinario como a cualquiera de nosotros, pero esta curtido, y vaya como!
Y sabe tan bien lo que esta mal, que cuando lo hace es imposible objetarle algo, porque nunca jamás pone en riesgo a nadie mas que el, y no arrastra a nadie a seguirlo.

Es una clara definición de “vivir hoy y ahora, mañana no sabes que puede pasar”
El acciona siempre de buena fé, y eso lo hace inimputable, haga lo que haga. Va por la vida libre de culpa y cargo, viaja siempre liviano con su pantalón de gimnasia y su gorra (le conozco 2, una se la pedí de regalo) por la vida…

Me estaba yendo por las ramas, el punto es que Nico también es pastelero, de los que aún no cursaron la carrera, pero aprendió desde cero, desde la posición mas sacrificada que tiene la cocina que es la bacha, donde todo pasa mugriento y lleno de pecados; y sale limpia como agua del deshielo (aprovechando el paralelismo ya que estamos en Ushuaia)

Entro un día en la bacha de Chez Manu (desconozco los motivos), y luego de 8 meses de irse último (2.30 AM aproximadamente) no se que le vieron, que comenzaron a enseñarle como se hacían las entradas (o entrantes)
No se con exactitud cuando y porque fue que paso a la pastelería, y mal o bien aprendió la carta completa (les recuerdo, restaurante francés en plena temporada alta de turismo) y sus mecanismos. Sin duda que hizo agua varios días, hasta que comenzó a trabajar como un pastelero hecho y derecho, pero el tipo llego ahí y se quedo firme, como rulo de estatua (le encanta cuando hago comparaciones de este tipo)

Y ahí lo conocí yo, aunque es un compañero bien dispuesto a la hora de colaborar con lo que sea en el sector “calientes” (los platos principales)

Si tenemos una mesa grande de varios comensales, Nico siempre está preguntando si hay que hacer alguna “quenelle” o colocar algún puré y/o guarnición.

Ojo que no es tampoco un cervatillo que corre libremente por la pradera en busca de pastos jóvenes para dormir una siesta… Personalmente creo que Nico irá directamente al infierno, sin escala alguna, como la mayoría de nosotros (me incluyo sin dudarlo)
Alberto Nicolás Awstin tiene una marcada y profunda debilidad por el Fernet; y, creo, en menor medida por la cerveza. La noche lo tienta, lo desafía; y el que es muy cojonudo, siempre da batalla. Ha ganado varias veces…

Por un vaso de Fernet es capaz de cortarte las manos con una cuchara, o lo que es peor, cortarse sus propias manos. Cuentan la leyenda que una vez (o varias veces) se clavó 11 al hilo, uno atrás del otro como botón de camisa (decía mi viejo). Si señor, once! Ni uno mas, ni uno menos.
Cuando hacemos turno cortado (mañana y tarde) de cuando en cuando se autodetermina un franco, no es joda tomarse medio litro de fernet, acostarse a las 8 AM desorientado y perdido, con la cabeza totalmente dominada por aquella gloriosa ingesta; y tener que presentarte a las 11.30.
Pero el tipo a la tarde, a conciencia, entra un par de horas antes y cuando empieza el despacho tiene toda su mise en place en condiciones y no le falta ningún postre.
”¿Qué paso Nico?” (le pregunto cuando lo veo a la tarde, luego de su ausencia matutina)
”Sin cabeza” responde elocuentemente, acompañado por una imagen de destrozo interno que se deja deducir por su cara, mientras se acomoda su gorra.
Eso es lo que lo hace inimputable, el hecho de que vaya antes de su horario a enmendar la cagada consumada. Otro en su lugar ni aporta, y llega al turno tarde con una excusa de dolencia física o alguna pavada similar.
A favor de el, para que no piensen que disfruto defenestrarlo (aunque si lo disfruto) digo que no siempre se “auto franquea”, llega como puede y se la aguanta como hombre que es (o al menos eso dice)

Nicolás es un tipo íntegro, muy zorro, observador y siempre sabe como y donde pararse; también sabe cuando tocar retirada. Es reservado en muchas de sus cosas, y eso lo hace todo un caballero.
Demás esta que diga que es muy divertido, y que me ha hecho llorar de la risa.
Tiene códigos, y generamos a su vez nuestro propio código.



El flaco merece todo mi respeto, se lo ha ganado con su proceder.
En breves comienza sus estudios en una escuela de cocina en Capital Federal, donde seguramente dejará también su huella. Le va a ir bien, sabe que necesita ese papel que acredite sus conocimientos para poder seguir en este rubro.

Nico es mi amigo, uno de los mas nuevos que me regalo mi profesión (y Ushuaia)
Hace las cosas con buena leche. Es un buen tipo, ya lo mencioné antes; y yo lo aprecio por como se abre camino sin resentimientos.
Pasamos la Navidad 2007 y la víspera del Año Nuevo 2008 y cuando brindamos, para mis adentros pedí que le vaya bien; muy bien. Se lo merece.

Aquí va de nuevo mi copa por este gran tipo, gran compañero, y dentro de poco, gran pastelero.

Disfruten del flan que esta a continuación, es fácil y vale la pena cada bocado.

Los saludo yo, desde El Fin del Mundo, en este paraíso que se llama Ushuaia.
Con afecto, como siempre.
EL VASCO ARISTIZÁBAL

El Postre de Semana Santa


Queso crottin con dulce de membrillo; biscotti de almendras y arrope de tuna.

Queso Crottin (*) 1/2 Kg. (hoy por hoy, se consigue en cualquier quesería)
Dulce de Membrillo en pasta 400 grs.

Arrope de tuna o chañar, 3 cdas
Biscotti de Almendras:
Harina 0000 200 grs.
Polenta 100 grs.
Azúcar Impalpable 300 grs.
Huevos 3 unidades
Almendras picadas y tostadas 200 grs.
Polvo para hornear 1 cdita
Semillas de Anís 1 cda

Mezclamos harina, polvo de hornear y la polenta junto con las semillas de anís y el azúcar impalpable. Agregamos los huevos de a uno y amasamos muy poco la masa. Armamos un bollo grande y disponemos en una placa para horno, previamente untada en manteca. Cocinamos a temperatura media durante 30 minutos. Dejamos enfriar, y cortamos tajadas largas y finas. Armamos el plato cortando porciones de tamaño similar del queso y del dulce, salseamos con el arrope y decoramos con la tajada de biscotti

Sugiero acompañar el plato principal y el postre con un vino blanco Semillón, en lo posible Cosecha 2004.

(*) Crottin: Queso elaborado de leche entera pasteurizada de cabra, originario de la región de Chavignol (Francia). Su pasta es blanca, lisa y fina, posee cobertura de hongos. De sabor suave y cremoso cuando el queso es joven, transformándose en seco y fuerte cuando está maduro. Posee un aroma caprino muy ligero. El período apto para consumo es de hasta 4 meses desde la fecha de elaboración.

Menu Semana Santa, El Principal



Plato principal: Salmón Rosado Grilleé, Salsa de Almendras y Xerez; Zapallo Anco al Aceto.
Salmón Rosado, una porción de 200 gramos por persona
Harina c/n
Sal y Pimienta c/n
Aceite de Oliva c/n
Calentamos la grilla (o plancha) y pincelamos con Oliva, justo antes de este momento, pasamos los filet de Salmón por harina, para extraer la humedad superficial y obtener un dorado parejo de la pieza. Dorar por ambos lados cuidando que no se pegue a la grilla (debemos mantenerla humectada con aceite de oliva)
Terminar la cocción de la pieza en el horno, por espacio de 5 ó 7 minutos por lado. Salpimentar

Salsa:
Almendras peladas y enteras 20 grs.
Xerez 100 cc
Jugo de Limón de 1/2 unidad
Ralladura de piel de limón, 1 unidad
Sal y Pimienta
Manteca fría en cubos 2 cdas.

Reducir el Xerez a la mitad de su volumen inicial, junto con el jugo de limón y la ralladura de la piel del mismo
Almendras; picamos groseramente (queremos sentir la textura crujiente) y tostamos en una sartén (sin materia grasa), luego las incorporamos a la salsa. Una vez lograda la reducción de la misma, sumamos la manteca fría en cubos (fuera del fuego) para "montar" la salsa, es decir, brindarle untuosidad y brillo mediante movimientos circulares, o con ayuda de un batidor de alambres. Decoramos la salsa con perejeil picado bien fino, o ciboulette en mismas condiciones.

Guarnición:
Zapallo Anco con piel 1/4
Aceto Balsámico 30 cc
Miel 2 cdas
Manteca 2 cdas
Aceite de Oliva 2 cdas

Cortamos el zapallo anco en cubos medianos, doramos levemente en el aceite de oliva junto a la manteca durante 10 minutos a fuego medio. Salpimentamos y agregamos el Aceto Balsámico y la miel. Cocinamos hasta que quede casi seca la preparación, pero corrediza.

Emplatado: En el centro del plato disponemos los cubos de zapallo anco, encima de este el filet de Salmón y salseamos por encima de nuestro pescado y alrededor de nuestros productos.

Tip: Cocinamos un pimiento rojo directo sobre el fuego, hasta carbonizarlo. Pasamos por el agua fría y se desprenderá la piel inmediatamente. Limpiamos de semillas, y procesamos la pulpa junto a una taza de de aceite. Usamos este aceite de morrón para decorar nuestro plato.

sábado, 22 de marzo de 2008

Menú de Semana Santa, una opción diferente



Buenas tardes mis amigos, aqui les muestro un menú para Semana Santa algo diferente.
Para salir de esa tarta de atún y/o merluza, del filet arrollado con jugo de limón etc etc.
Para que se animen y prueben, y le pongan también su toque, porque de eso se trata, de animarse a hacer algo diferente.


Menú de Vigilia, para semana santa.
Una propuesta diferente

Entrada:
Pinchos de Langostinos Marinados
Langostinos limpios y pelados (solo con la cola) 3 unidades por persona
Preparar en un bowl una marinada con:
Aceite de Oliva, 5 cdas
Jengibre Fresco, 1 cda
Lima, piel rallada y jugo de 1 unidad
Hojas de Cilantro, una taza pequeña (en su defecto perejil)
Hojas de Eneldo, 1/2 taza
Ajo, 1 diente ecrassé ó en camisa (*)

(*) Significa machacar un diente con la hoja del cuchillo, introducirlo con cáscara y facilitando así que libere su perfume, y poder retirarlo sin problemas de la marinadaSal y pimienta, a gusto
Aparte, preparamos el jugo de una lima para la cocción de los langostinos.

Sumergimos los langostinos en dicha marinada durante, al menos 45 minutos. Filtramos los elementos sólidos de la marinada con un colador, para aprovechar el aceite de oliva que ha quedado saborizado. En una sartén caliente, ponemos 3 cucharadas del aceite resultante de la marinada, y cocinamos los mariscos 3 o 4 minutos por lado, para preservar así el punto exacto de cocción. Una vez que los damos vuelta, agregamos el jugo de lima.

Presentación: Disponemos los langostinos pinchados en un tenedor, sobre una fuente de cerámica. Salseamos con el jugo resultante de la cocción y decoramos con hojas de berro, cilantro o perejil.

Tip: Resulta ideal acompañar esta entrada con una cerveza roja del tipo Red Ale o una negra del estilo Stout.

martes, 18 de marzo de 2008

Menú Degustación de Año Nuevo, Paso III

Lomo en salsa de morillas y típica guarnición de Manú

La carne de vaca es adorada o criticada, por todo el mundo, tiene sus fieles y sus detractores (por razones varias ambos)
Personalmente considero que esta carne cansa nuestro paladar, como que lo satura. Pero cuando no comemos por un tiempo prolongado sentimos esa necesidad de comer carne que nos hace sentir como Alex el león de la película Madagascar.

Es necesario y esta comprobado que es necesario ingerir una cierta dosis de esta carne ROJA por mas pequeña que sea, combinado con ácido fólico para poder estar ten points (diría mi amigo el Mono Maxi Ortiz) con nuestro sistema inmunológico.

Resumiendo y para no entrar en discusiones, prefiero en Entrecôte o bien llamado Ojo de Bife versus un corte de lomo (magro y casi sin onda)
Pero en este caso vamos con el lomo de la vaca, el corte con menos actividad dentro del vacuno mientras esta con vida, y por ende mas tierno.
Cortamos una linda porción de lomo, de unos 200 grs. en crudo (o un poco mas si UD prefiere mas grande) y lo sellamos (dorarlo a fuego fuerte, superficialmente a fin de que se concentren los jugos de la carne) de ambos lados y su circunferencia en materia grasa (si estamos en condiciones de elegir, aceite de oliva extra virgen)
Dejamos reposar hasta que tengamos el resto del plato y hallamos decidido en que punto de cocción vamos a comerlo.

La vedette, la salsa de hongos morillas.

Las morillas son un hongo que, en este caso, proviene de Bariloche. Créanme, son bellísimos, tienen una forma tipo bellota, proviene de la familia de las confieras y el kilo de estos honguillos ronda los $900 pesos, así de simple…

Las adquirimos deshidratadas, por eso las lavamos rápidamente bajo el chorro del agua fría para eliminar alguna impureza de origen y procedemos a rehidartarlas.
Sumergimos en agua tibia (no mas de 30°C) y dejamos allí por un par de horas (exactamente 2 horas). Luego las escurrimos en un colador chino y recuperamos ese liquido ahora marrón con dejos brillantes, como con reflejos amarillos.
Cortamos el hongo en la forma que queremos; transversal, longitudinal y luego nuevamente transversal…como quieran uds.
Procedemos a saltear los hongos en una sartén de teflón, con una poco de aceite de oliva y un poco de manteca (aportará un buen sabor)
Es necesario que el fuego este alto al principio y luego lo bajen, para que el salteado prolongado no queme los hongos y logremos una caramelización (reacción de Maillard que en otra entrada detallaremos) que marcará la diferencia entre una salsa y una gran salsa.
Agregamos al salteado un diente de ajo ecrassé (tambien se dice "ajo en camisa", el diente de ajo aplastado con el cuchillo, para que suelte sabor/aroma y sea facil de retirar de la preparación) y un trozo de hoja de laurel, salpimentamos en este momento.

Al cabo de unos minutos el olor a bosque invadirá nuestras narices y nos transportará (si nos proponemos y cerramos los ojos unos segundos) a algún lugar que nuestra mente asocie. A algún lugar nos llevará, se los aseguro.

Procedemos entonces a desglasar (levantar esa caramelizacion que logramos y devolverla al medio liquido de la salsa) con cognac preferentemente, cuidando que nuestra preparación no se encienda. Para esto debemos hacerlo fuera del fuego, y a su vez nos sirve de precaución para la cara.
Agregamos aquí el agua en el cual rehidratamos los hongos y dejamos reducir a fuego lento unos minutos mas cuidando que siempre nos quede liquido en la preparación.
Rectificamos o no la sazón de nuestra salsa
Retiramos el ajo y el laurel, y espesamos la preparación con roux (método de ligazón que se confecciona con partes iguales de manteca y harina)
(NOTA: Prometo detallar en una sola entrada, todos estos términos específicos que estoy utilizando)

Y tenemos aquí una simple salsa. Digo simple porque no lleva grandes ingredientes, el secreto aquí es respetar los pasos y los tiempos de cada uno de ellos.
El valor agregado de este producto final es la paciencia de quien la realiza, además de la delicadeza del producto en si.
El punto es aplicar la técnica adecuada, sumado a la paciencia y realizar cada paso a conciencia.
Así obtendremos esta salsa que para mi es inigualable a la hora de acompañar carnes rojas. Yo la serviría con un lomo de ciervo por ejemplo…

Observaran que repetiré hasta el hartazgo la palabra simple en varias preparaciones o recetas, porque la cocina es eso, simple y paciente. No podemos ni debemos hacer las cosas a las apuradas, no conseguiremos un producto final realmente bueno,
Los ingleses dicen “Shit in, shit out”, o sea que si no usamos productos de calidad y procedimientos correctos, lo que resultara de nuestra preparación es eso, “SHIT”

Las guarniciones de Manú
Aquí volvemos al concepto de simple, pero sabroso. Ya tenemos el lomo y la preciosa salsa de morillas, para hacer una guarnición extravagante que nos robara protagonismo a nuestras predilectas y adoradas morillas? No tiene sentido
Y Manu eso lo sabe, de sobra. Y lo aplica a diario.
Guarnición I, gratin de papas: Papas cortadas tipo españolas, finas de no mas de 5 mm (1/2 cm.) acomodadas elegantemente en una fuente para horno, rociadas con una mezcla de crema y leche (3/4y ¼ respectivamente), sal gruesa, pimienta de molinillo y un poco de mi amado tomillo (solo las hojitas) y tapamos con papel de aluminio.
Cocinamos unos 15 mins, si quieren dorarlo un poco mas sin el papel no hay problema. Luego dejamos enfriar y regeneraremos en el horno, ya cortado con la forma definitiva que ira a nuestro plato

guarnición II, tomates Cherrys confit.
Sartén a fuego bajo. Tomates cherrys bien limpios y firmes, fresquitos y mimados mientras los lavamos uno por uno.
Pizca de sal gruesa, y pizca de azúcar. No olvidar un par de vueltas de pimienta de molinillo. Una ramita de romero fresco y un par de ajos ecrassé. Dejamos tomar un poco de temperatura y agregamos 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, y vamos cocinando a fuego muy bajo por unos 45 minutos. Puede que sea mucho, pero el resultado vale la pena, ya lo verán si lo hacen.


guarnición III: Zanahorias Babys de la huerta de Manú
La única diferencia entre estas zanahorias y las que UD pueda conseguir, es que el francés le dedico 2 años de sus tardes a estos vegetales miniatura hasta que consiguieron color y tamaño optimo. Los regó, los cuido de la nieve y hasta seguro que les hablo mas de una vez…
Lo único que hice yo fue pelarlos con el filo del cuchillo (son tiernos, realmente tiernos) y blanquearlos.

Una porción de un cremoso gratin de papas, unos cuantos tomates cherrys confit (y unas gotas del aceite de la cocción) y 2 o 3 zanahorias, y es la guarnición ideal para un súper plato.
Terminamos con un poco de ciboulette (obvio que también de la huerta) y tenemos un gran plato a partir de técnicas que cualquier cocinero aprendió en su carrera y/o escuela.
Quieren darle un poco mas de vuelo? Corten batatas bien finas, si es con mandolina mejor aun. Fríanlas y obtendremos un crocante chip de batata, que aportara una textura mas a nuestro plato.
Se me hace agua la boca, los dejo volar y también imaginar… Yo me voy a trabajar.

Un saludo a todos quienes lean, desde El Fin del Mundo, Ushuaia, Tierra del Fuego.

El Vasco Aristizabal

Menú degustación de Año Nuevo, Paso II

Ostras en gelatina de Mar, Centolla Natural, Coulis de Albahaca y flor de Salvia

En esta nueva entrada apelo nuevamente a su imaginación, para aquellos que son del rubro gastronómico y para aquellos que son ajenos; es decir, lo ven de una forma mas amateur.
Este paso es quizás, el más sofisticado del menú, sin desmerecer a los otros. Pongamos que es el más novedoso.
Todos alguna vez hemos visto una copa de Cocktail, la que ha sido (a mi humilde entender) mal llamada localmente copa de martini . Y me detengo un instante aquí para hacer esta salvedad: en la mal llamada copa de martín, se sirven a su vez otros cocktails, infinidad de ellos. Claro que se hizo mundialmente famosa por la mezcla de vermouth dry + Gin. Y el mismo problema poseen los vasos de whisky y las copas de champagne; se llaman vaso OLD FASHIONED y copa FLAUTA respectivamente.

Hecha la salvedad, prosigo contando:Esta copa tiene forma de triangulo equilátero, en el fondo se encontraba una hermosa ostra patagónica; carnosa, corpulenta, fresca y con ese olor a inconfundible a mar, al agua de mar que te carga el cuerpo de yodo y energías desconocidas cuando uno la ingiere… Al menos a mi me sucede eso, me invade la sensación de que todo el mar, con su fuerza y temperamento entra por mi boca y luego reparte esa especia de carga positiva por mi estomago.Esta bella ostra es cubierta por una gelatina de mar. Uds. se preguntaran que es exactamente esto? Se realiza de la siguiente manera: Se confecciona un fumet de poisson (caldo o fondo de pescado), usando en este caso el esqueleto de un abadejo (pescado magro, de carne blanca y firme que tiene forma como de serpiente para que se lo imaginen. Es de la familia del congrio, y es famoso también por los cachetes que posee)
En resumidas cuentas, el objetivo de un fumet (y de cualquier fondo) es extraer el colágeno del esqueleto del pescado (y su sabor), agregarle un poco de sabor con una guarnición aromática (zanahoria, cebolla, apio y ajo, mas algunas hierbas) y al agregarle agua generar un fondo de cocción que aportara, además de la gelatina, un definido sabor a pescado. Este caldo se lleva a reducción varias horas y genera una concentración de sabores. Filtramos, y obtendremos un liquido con las características antes mencionadas, mas una textura gelatinosa.
De todos modos, para que solidifique se le agrega un poco de gelatina sin sabor y el agua que soltaron las ostras al abrirlas. Es fundamental recuperar este liquido (según Manu es “ORO LIQUIDO!” pero con su tono "frantellano" seria OGGGO LIQUIDOO) pues acercara a la gelatina al sabor de mar que buscamos. Obviamente agregamos un poco de pimienta y con esta preparación cubrimos la ostra, refrigeramos en heladera (No freezer)
Una vez que obtuvimos la rigidez correspondiente de la gelatina, agregamos pulpa de centolla natural.Tan natural como la entrega nuestro proveedor Martín, fresca y sin congelar, con una cocción rápida en agua de mar (si no me equivoco es el único que utiliza este método aquí en Ushuaia, los demás la cocinan con agua dulce) Formamos una quenelle (especie de pelotita de rugby miniatura obtenida al utilizar 2 cucharas soperas para dar forma) y sobre nuestra quenelle o quenefa, agregamos una patita entera de nuestra querida y emblemática centolla fueguina. Rociamos la preparación con un fresco coulis de albahaca (hojas de esta hierba, blanqueadas y procesadas junto con aceite de oliva hasta formar una emulsión)
Y terminando esta maravilla de bocado una flor de Salvia, de la huerta del mismo MANU y por supuesto, comestible.
Demás esta decirles que les debo el documento fotográfico, pero espero recrear este plato algún día para poder captar esta imagen y mostrarles fehacientemente que lindo y que rico estaba.

Los saluda como siempre, desde el Fin del Mundo, prometiendo ser mas ágil en mis publicaciones.

El Vasco Aristizabal

miércoles, 2 de enero de 2008

Año Viejo, Año Nuevo (Paso I)

Hemos estado cocinando como de costumbre, en el restaurant Chez Manu, en Ushuaia, el Fin del Mundo para muchos...
Emmanuel Herbin, Manu como le dice casi todos, propietario del recinto, puso todo su ingenio y yo el mio, para diagramar un menu que salga de lo normal y lo tradicional.
Manu sembro lechugas varias, las cuales cuidó como si fuesen un primogénito, dia tras dias, buscando su mejor desarrollo. Y creanme que lo consiguió.
Había lechugas mordas, crespas, mantecosas, salvajes...todas "de la huerta". Un verdadero lujo.
El primer paso del menu fue un PEJERREY, curado y ahumado con mucha paciencia y dedicación un dia casi para cada paso, cuidando que el ahumado no supere los 10ºC y que no sea excesiva su presencia en el plato.
Imaginense lo siguiente: Un filet de este pececito, cortado en parejísimos rectangulos dispuestos en forma de medialuna en concordancia con el sentido del plato mas cerca al borde que al centro, con una salsa crema (fría) de sésamo integral tostado. Entre cada rectangulo de pescado, una gota de un aceto balsámico (Di Módena, obvio) que llevaba 25 años de añejamiento. Por detras asomaba un frondoso bouquet de las lechugas de la huerta, la cual seleccionamos, lavamos y secamos con cuidado para que adornen el plato y sean protagonistas también... Estas nobles hojas estaban aderezadas con una vinagreta de mostaza antigua y mostaza de Dijon.
A mi humilde entender, increíble. INCREIBLE!!!!

En el proximo les cuento el segundo paso del menú, que tampoco tiene desperdicios creanme.
Los saluda desde Ushuaia, el Vasco Aristizabal

viernes, 28 de diciembre de 2007

El fin del Mundo

Hola Amigos, desde el fin mundo empiezo mi blog.
Ya tendran noticias mias y de mi cocina.
Los saluda
El Vasco Aristizabal